En tus caminos...

Anoche estaba yo mirando al cielo...
Una estrella se detuvo un momento,
me miró a los ojos y me preguntó:
- ¿En qué piensas?
- Pienso en ti.
- ¿Y eso te distrae?
- Sí - le dije yo.
Ella siguió su camino.
El paso de su tiempo
no lo pude detener yo.
En su paisaje mis ojos
pasearon hasta un reino...
Hasta un reino del alma
donde con diadema de besos
vine a coronarla yo.
Ahora quisiera sentir,
más que el cielo,
tu mundo rodar bajo mis manos,
rodar ligero con siempre
capacidad de universo,
con esa alegre generosidad
de tu estrella que ni siquiera pide
un mar en que doblarse
sabiendo que yo quiero
ser el mar de todos tus puertos,
con mi ternura que quiere llegarte
entre las distancias y las olas.
Qué dulce secreto este de conversar mi mar
con tu universo, Sirena, de suavemente
desear tener entre mis manos
esa música tuya que concierta mis tactos,
de tener a ese ligado latido de tu pecho
que quiero sentir ahora en los labios,
y que hasta en él quiero
beber de ti cuánto te beso.